El reembolso de capital explicado con manzanas
Una manera sencilla de entender el reembolso de capital.
Cuando invertimos en FIBRAs, es común recibir distribuciones periódicas. Sin embargo, no todo el dinero que llega a nuestra cuenta tiene exactamente el mismo origen.
Una parte puede provenir del resultado fiscal generado por las rentas de los inmuebles y otra puede entregarse como reembolso de capital.
El nombre puede sonar complicado, pero podemos entenderlo con algo mucho más sencillo: manzanas.
Imagina que compras una manzana
Supongamos que entras a una tienda y compras una manzana por 10 pesos.
En ese momento:
Tienes una manzana.
Pagaste 10 pesos por ella.
Tu costo de adquisición es de 10 pesos.
Días después, el dueño de la tienda te dice:
“De los 10 pesos que pagaste, te voy a regresar 50 centavos”.
No te está comprando la manzana.
Tampoco estás obligado a devolverla.
Simplemente te está regresando una parte del dinero que originalmente pusiste.
Después de recibir esos 50 centavos, sigues teniendo la misma manzana, pero ahora tu dinero realmente invertido en ella es menor:
10 pesos − 0.50 pesos = 9.50 pesos
Eso es, de manera simplificada, lo que sucede con un reembolso de capital.
Llevándolo al mundo de las FIBRAs
Ahora cambiemos la manzana por un título de una FIBRA.
Supongamos que compras un título en 10 pesos y, posteriormente, la FIBRA paga un reembolso de capital de 50 centavos por título.
Después del pago:
Sigues teniendo tu título.
Recibes 50 centavos en efectivo.
Tu costo ajustado baja de 10 a 9.50 pesos.
En México, las distribuciones identificadas como reembolso de capital generalmente no se consideran un ingreso gravado al momento de recibirlas, porque representan la devolución de una parte del capital invertido. Sin embargo, esa devolución reduce el costo fiscal o de adquisición de la posición.
En otras palabras, el impuesto no necesariamente desaparece para siempre. Parte de su efecto puede trasladarse al momento en que vendas, porque tendrás un costo de adquisición menor contra el cual calcular tu posible ganancia.
¿Qué pasa si la manzana vale más en el mercado?
Aquí aparece la parte interesante.
Supongamos que, después del reembolso, las manzanas se venden en el mercado a 10.50 pesos.
Tu situación sería la siguiente:
Precio original pagado: 10 pesos.
Reembolso recibido: 50 centavos.
Costo ajustado: 9.50 pesos.
Precio actual de mercado: 10.50 pesos.
La diferencia entre tu costo ajustado y el precio de mercado sería:
10.50 − 9.50 = 1 peso
Podrías decir que tienes una ganancia potencial de un peso por manzana respecto de tu costo ajustado.
Sin embargo, hay que entender algo importante: el reembolso de capital no creó automáticamente esa ganancia.
Una parte del peso que observamos proviene de los 50 centavos que ya recibiste y otra parte proviene de que la manzana ahora vale 50 centavos más en el mercado.
Tu rendimiento económico total estaría compuesto por:
50 centavos recibidos en efectivo.
50 centavos de aumento en el precio de la manzana.
En total, tendrías un peso de rendimiento potencial, antes de considerar impuestos, comisiones y cualquier cambio posterior en el precio.
El precio de mercado no depende de tu costo promedio
El dueño de la tienda puede regresarte 50 centavos, pero eso no obliga al resto del mercado a valorar la manzana en 10.50 pesos.
El mercado podría ofrecer:
10.50 pesos.
10 pesos.
9.50 pesos.
O cualquier otro precio.
El costo promedio es un dato personal de tu inversión. El precio de mercado, en cambio, depende de lo que compradores y vendedores estén dispuestos a pagar.
Por eso, después de una distribución, el precio del título podría ajustarse a la baja. Si antes de la distribución valía 10 pesos y se entregan 50 centavos, es posible que el mercado ajuste el título cerca de 9.50 pesos.
No siempre ocurrirá de manera exacta, porque también influyen las expectativas, las tasas de interés, los resultados de la FIBRA, la oferta, la demanda y las condiciones generales del mercado.
El reembolso no garantiza que el precio permanezca igual ni que automáticamente aparezca una utilidad.
¿Qué sucede si utilizas el dinero para comprar más manzanas?
Regresemos al ejemplo.
Tienes una manzana cuyo costo ajustado es de 9.50 pesos y recibiste 50 centavos.
Puedes conservar el dinero o utilizarlo, junto con más capital, para comprar otra manzana.
Supongamos que compras la nueva manzana a 10.50 pesos.
Ahora tendrás:
Una manzana con costo ajustado de 9.50 pesos.
Una nueva manzana comprada a 10.50 pesos.
Tu nuevo costo promedio será:
(9.50 + 10.50) ÷ 2 = 10 pesos
Tu costo promedio aumentó respecto de los 9.50 pesos que tenía la primera manzana, pero eso no significa que hayas perdido dinero.
Simplemente mezclaste una compra antigua, con un costo ajustado menor, con una compra nueva realizada a un precio mayor.
El costo promedio puede subir aunque la decisión sea razonable
A muchos inversionistas les incomoda ver que su costo promedio aumenta después de comprar más títulos.
Pero un costo promedio más alto no necesariamente representa una mala decisión.
Lo importante es analizar:
El precio al que estás comprando.
El flujo que podría generar el nuevo título.
La calidad de los inmuebles.
El nivel de deuda de la FIBRA.
Sus posibilidades de crecimiento.
El rendimiento total esperado.
El objetivo no debería ser únicamente mantener el costo promedio lo más bajo posible.
Una inversión puede seguir siendo atractiva aunque compres nuevos títulos por encima de tu costo anterior.
Entonces, ¿el reembolso de capital es una ganancia?
No exactamente.
El reembolso de capital es, antes que nada, la devolución de una parte del dinero que ya habías invertido.
No es lo mismo que recibir una utilidad completamente nueva.
Piensa en una cartera.
Tú entregas 10 pesos para comprar una manzana y posteriormente te regresan 50 centavos. Ahora tienes:
La manzana.
50 centavos en tu cartera.
Un costo ajustado de 9.50 pesos.
Tu patrimonio no aumentó automáticamente solo porque te devolvieron una parte de tu propio dinero.
La verdadera ganancia aparece cuando la suma del efectivo recibido y el valor actual de tu inversión supera lo que originalmente invertiste.
La ventaja del reembolso de capital
Aunque no representa una ganancia automática, sí puede tener ventajas importantes.
Primero, recibes liquidez sin necesidad de vender tus títulos.
Segundo, disminuye el capital que permanece invertido en cada título.
Tercero, generalmente no se realiza una retención de ISR al momento de recibir la parte identificada como reembolso de capital, aunque el costo fiscal se reduzca y esto pueda influir en el cálculo de una futura venta. La Bolsa Mexicana de Valores explica que las distribuciones que exceden la utilidad fiscal pueden etiquetarse como reembolso de capital y no gravarse en ese momento.
Finalmente, puedes utilizar ese efectivo para:
Comprar más títulos.
Invertir en otra FIBRA.
Diversificar tu portafolio.
Cubrir gastos.
Mantenerlo disponible para futuras oportunidades.
Un ejemplo completo
Supongamos que compras 100 títulos de una FIBRA a 10 pesos cada uno.
Tu inversión inicial sería:
100 × 10 = 1,000 pesos
Después, la FIBRA paga un reembolso de capital de 50 centavos por título:
100 × 0.50 = 50 pesos
Recibirías 50 pesos en efectivo.
Tu costo ajustado sería:
1,000 − 50 = 950 pesos
O, visto por título:
950 ÷ 100 = 9.50 pesos
Si posteriormente el título cotiza en 10.50 pesos, el valor de mercado de tus títulos sería:
100 × 10.50 = 1,050 pesos
Además, ya recibiste 50 pesos en efectivo.
Por lo tanto, tendrías:
Valor de mercado: 1,050 pesos.
Efectivo recibido: 50 pesos.
Valor económico total: 1,100 pesos.
Inversión original: 1,000 pesos.
Tu rendimiento total potencial sería de 100 pesos.
Pero nuevamente, solo 50 pesos provienen del aumento del precio. Los otros 50 pesos son el capital que regresó a tus manos.
La forma más sencilla de recordarlo
Un reembolso de capital no significa que la FIBRA te esté regalando dinero.
Significa que te está diciendo:
“Aquí tienes de regreso una parte del dinero que invertiste. Puedes usarlo como quieras, pero ahora consideraremos que te queda menos capital invertido en tus títulos”.
Sigues teniendo la misma cantidad de títulos, recibes efectivo y tu costo ajustado disminuye.
Después, será el mercado el que determine cuánto valen esos títulos.
Reflexión final
Los reembolsos de capital pueden hacer que una inversión parezca más rentable porque reducen el costo promedio registrado. Sin embargo, lo verdaderamente importante no es observar solamente ese número.
Debemos considerar el rendimiento completo:
Efectivo recibido + cambio en el precio del título
La manzana sigue siendo la misma, pero una parte del dinero que utilizaste para comprarla ya regresó a tu bolsillo.
Ahora puedes gastarlo, conservarlo o utilizarlo para comprar más manzanas.
Y ahí está una de las ventajas más interesantes de invertir en FIBRAs: puedes recuperar gradualmente una parte de tu capital, mantener la propiedad de tus títulos y decidir cómo poner nuevamente ese dinero a trabajar.
Este contenido tiene fines informativos y educativos únicamente. No constituye una recomendación de inversión. Cada inversionista debe realizar su propio análisis y considerar su perfil de riesgo antes de tomar decisiones financieras.
Si quieres analizar cuánto han pagado históricamente las principales FIBRAs en México, revisa el dashboard de FIBRA Analytics y compara sus dividendos, precios y rendimientos históricos.
Así podrás estimar con mejores datos cuánto capital necesitarías para construir tu propio flujo mensual con FIBRAs.


